Networking contra la soledad del emprendedor

Emprender un negocio es un camino excitante donde muy rara vez caben la rutina o el aburrimiento.  Pero es también un camino solitario que va a afectar a tu vida privada y a tu bienestar psicológico. Hemos recopilado algunos testimonios y opiniones expertas para ayudarte a encarar la soledad del emprendedor, que es algo que se cita en muchas escuelas de negocio como un resorte para aprovechar oportunidades pero, también, como un escollo que mantener a raya. Y, el mejor consejo para controlarla es practicar algo tan sencillo y a mano como hablar tus problemas e inquietudes con personas en situación parecida. Networking en estado puro.

Según los psicólogos laborales, es fundamental para el éxito de cualquier emprendimiento romper el aislamiento del emprendedor. Y, aunque nadie nos va a ayudar a conciliar el sueño cuando las preocupaciones nos acorralan, "hablar" los problemas con "iguales" ayuda a minimizar las preocupaciones y nos hace sentir más fuertes.

Era el caso de Zoe Hiljemark, una profesional británica del marketing y la comunicación. A finales de 2015 se encontraba en una encrucijada tras dar a luz a su tercer hijo y establecerse por su cuenta. Llevaba un par de años trabajando como freelance, y eso le permitía estar con sus hijos, pero también limitaba sus clientes y no siempre se sentía realizada. "Trabajar como freelancer puede ser fantástico pero bastante aislante  -explica la relaciones públicas-, razón por la cual creé con dos amigas The Dorset Freelance PR Consortium".  Según cuenta la propia comunicadora, al principio, el consorcio era casi una excusa para "desconectar" de las tareas domésticas e intercambiar ideas, consejos, quejas o puntos de vista con colegas.

Desde entonces, se reúnen cada seis semanas para analizar proyectos personales y conjuntos, estudiar posibles clientes, resolver problemas comunes o intercambiar contactos y herramientas de trabajo. Y, lo que al principio era un intento de escapar a la soledad del emprendedor se convirtió en una verdadera estructura de negocio capaz de dar servicio a cualquier demanda relacionada con la comunicación de empresa, desde el diseño gráfico a la redacción de notas de prensa, pasando por la organización de eventos, la gestión de páginas web o la reputación on line.

"¿Quienes no nos hemos sentido incomprendidos y solos en nuestra fase de iniciar nuestra empresa? -se pregunta en su blog Jose Manuel Fuentes Prieto, otro emprendedor que escribe sobre soledades y emprendimientos-. Hace unos años, cuando el Gabinete de Comunicación era un simple proyecto al que le costaba arrancar, nos reunimos cuatro amigos emprendedores, cada uno en una fase diferente de su iniciativa, alrededor de una mesa, para debatir, comentar y ver soluciones a nuestras inquietudes, apoyándonos unos a otros porque hablábamos el mismo lenguaje del sueño emprendedor. Fue una gran suerte contar con ese decisivo apoyo cada jueves".

"Relaciónate, conoce gente, asiste a eventos de networking -confirma en su blog Begoña Cartagena, psicóloga y Coach profesional-. Plantearte participar al menos en 1 o 2 eventos al mes puede darte una tregua en tu día a día. Un cambio de perspectiva, nuevas oportunidades, conocer personas con quien conectes, reencontrarte con viejas amistades… en fin, nunca sabes con qué vas a encontrarte. Hoy en día, además, puedes combinar los encuentros online con los off-line que son muy efectivos y prácticos. No tienes excusa para no relacionarte de una manera profunda con personas que pueden aportarte".

El blog Consolida tu Negocio de la Fundación Empresa- Universidad de Alicante aconseja en la misma línea. "Comparte tus sentimientos de soledad con colegas en tu misma situación. ¡A ellos les pasa lo mismo! (....) Busca espacios donde puedas exponer tus ideas y enriquecerlas con las aportaciones de otros".

Centros de negocio

Los centros de negocio con actividades sociales cumplen perfectamente esa función, aunque muchas veces, a la hora de decidir dónde trabajamos, valoramos más aspectos más "tangibles" como el coste de esas oficinas, la calidad de la conexión a Internet o si está cerca de casa. Pero "intangibles" como la posibilidad de intercambiar experiencias y soluciones o la opción siempre mayor de compartir negocios son aspectos que deberían tenerse siempre en cuenta a la hora de buscar un espacio donde desarrollar nuestro negocio.

"La llamada soledad del emprendedor existe -explica Silvia Mazzoli, profesora en cursos de creación y consolidación de empresas para la EOI- es una realidad y afecta a la mayoría de los emprendedores. Se materializa en forma de dudas, dificultad para ser comprendido, necesidad de contrastar ideas, deseo de aparcar el sueño que se persigue y la lucha en general, falta de motivación para seguir adelante… Esto se ha dado también en más de una ocasión entre nuestros emprendedores, pero el mismo coworking [en referencia al espacio compartido de trabajo que abrió esta escuela hace unos años en Madrid] ha proporcionado la solución para superar este problema. Los emprendedores han recuperado la motivación en buena parte gracias a los compañeros, con los que han compartido el espacio físico y muchas horas de trabajo, colaborando entre ellos, apoyándose y logrando sinergias".


El trabajo es cada vez más freelance

Ser freelancer está de moda, o algo más que de moda. En Estados Unidos, en Europa, en Asia o en Latinoamérica, la tendencia hacia un mercado laboral más flexible y competitivo -según unos- o más precario -según otros- es cada vez más acusada a medida que las empresas acuden a profesionales independientes para encargar su logo, una app móvil, una web, un software, textos para su web, la traducción de un informe, un estudio de marketing, servicios legales o su contabilidad. Una verdadera revolución en los negocios y el empleo a la que, en SH Working, nos hemos subido con verdadero entusiasmo.

El mundo del trabajo es cada vez más freelanceEn Estados Unidos, un estudio de la asociación Freelancers Union y la plataforma Upwork (“Freelancing in America: 2019”) estima en 57 millones el número de trabajadores independientes, lo que representa un tercio de la fuerza laboral de ese país. El estudio, publicado el pasado mes de octubre, afirma además que la tendencia va en aumento a medida que las empresas reducen estructura y costes fijos y que los profesionales se adaptan a esta realidad con fórmulas flexibles e imaginativas, como los "freelancers puros" (autónomos que trabajan para varias empresas), los "moonlighters" (con un empleo fijo y uno o varios clientes más que complementan sus ingresos), los contratados para proyectos de duración determinada o los microemprendedores con al menos un trabajador a su cargo.

El citado estudio revela además que, cuanto más joven es el trabajador, más probabilidad hay de que desarrolle su carrera como freelance: si el 29% de los “Baby Boomers” (más de 55 años)trabajan por su cuenta, el porcentaje sube al 31% entre la Generación X (entre 39 y 54 años), al 40% de los Millennials (de 23 a 38 años) y ya son más de la mitad -el 53%- entre la Generación Z de trabajadores por debajo de los 22 años.

“Todas las empresas necesitan ser más competitivas y acelerar su rentabilidad y crecimiento", explica la plataforma Freelancer.com, que vive un verdadero boom de usuarios en todo el mundo y, también, en España, en especial, después de adquirir la plataforma Nubelo. "Dada la situación actual del mercado, las compañías, especialmente las pymes, que no pueden mantener grandes estructuras de personal, recurren cada vez más a freelancers o  profesionales independientes”,El mundo del trabajo es cada vez más freelance concluye el portal de origen australiano.

"Cerca del 70% de las profesiones pueden ser realizadas a distancia, sin necesidad de estar en la sede de la empresa -apunta Sebastián Siseles, director general de Freelancer.com en España y Latinoamérica-. Y si nos vamos a Internet, casi todos los trabajos pueden hacerse de este modo. En todo el mundo se está imponiendo el modelo freelance". El trabajador indefinido de otras épocas está dejando paso al profesional freelance y lo que hoy vemos es sólo el principio.

España, en el mainstream del freelancing

España, por supuesto, no es ajena al fenómeno freelance, especialmente, tras la crisis económica que ha obligado a cientos de miles de desempleados a reinventarse y montar negocios por su cuenta. Según Infojobs, ya en 2014, un 65% de las compañías españolas contrataban entre 3 y 10 freelancers por año, mientras que el 54% de empresas encuestadas tenían previsto incrementar la contratación de empleados autónomos. Más de la mitad de estas compañías planeaban aumentar el número de proyectos encargados a trabajadores freelance, dato que contrastaba con el discreto 13% de las empresas que no planeaban aumentar la carga de trabajo entre El mundo del trabajo es cada vez más freelanceprofesionales "free".  El 56% de las ofertas de empleo para freelancers analizadas en el estudio de Infojobs, por cierto, están relacionadas con el campo digital, como las tecnologías de la información, la programación informática, el marketing online, el diseño web o la elaboración de contenidos online

Las cifras, a día de hoy, son sin duda mayores, entre otras razones, porque los datos de desempleo no han mejorado sustancialmente. Una encuesta presentada por Infoempleo y Adecco en 2017 revelaba que el 73,9% de las empresas consultadas preveía "la reducción futura de sus plantillas internas" para apostar por “nuevas fórmulas de contratación derivadas del trabajo por proyectos, que tendrán como máximos exponentes a los profesionales autónomos y/o freelance”.

En los últimos años, han sido las pequeñas y medianas empresas las que más han recurrido a estos profesionales en nuestro país. Según el citado estudio de Infojobs, el 65% de las medianas empresas (de 100 a 500 empleados) y el 49% de las pequeñas empresas (entre 10 y 99 empleados) planeaban aumentar la adjudicación de proyectos a plataformas freelance en el próximo año.

Ahora a las pymes también se suman las grandes empresas, que encuentran en los freelancers no sólo una manera de afrontar mejor los ciclos económicos o la necesidad de reducir costes en una economía global, sino, también, una inyección de motivación y buen trabajo que muchas veces escasea entre los trabajadores "de nómina".