Cooperativas de trabajo asociado: ¿son una alternativa legal a la cuota de autónomos?

Hace unas semanas, os hablábamos en este blog de SH Working de la opción de facturar trabajos sin pagar la cuota de autónomos. Hoy os vamos a hablar de una opción igualmente económica y legal pero más segura y con no pocos beneficios: adherirse a una cooperativa de trabajo asociado para que ésta facture los trabajos que hacemos. Se trata de una fórmula a la que se están acogiendo cada vez más profesionales, tantos que suscita un creciente recelo desde el Ministerio de Trabajo, la patronal del trabajo temporal o las asociaciones de autónomos.

De entrada, hay que decir que no se trata de crear una cooperativa, sino de adherirse a una que ya está creada y que nos permita ser socios y trabajadores de la misma para que cada trabajo que hagamos se facture a través de ella y no a nuestro nombre. La cooperativa cobra la factura, descuenta impuestos y costes y nos paga nuestra parte en forma de nómina. Porque, además de socios, seremos trabajadores de la cooperativa y estaremos dados de alta en el régimen general de la Seguridad Social durante los días en que realicemos el trabajo contratado, con derecho a paro, baja por enfermedad y jubilación.

“La cooperativa -explica Eduardo Lago, informático “free-lance” y asociado a la cooperativa SmartIb- es la que se encarga de gestionar el alta y la baja en la Seguridad Social por los días que estés trabajando en cada proyecto, que es mucho menos que los 270 euros de la cuota mínima de autónomos”. Además, la retención de IRPF suele ser de un 2%, muy inferior al 15% habitual de las facturas de profesionales. Y, sí, hay una comisión para gastos de la cooperativa de entre un 5 y un 8% de la factura, pero este descuento da derecho a servicios como adelanto de pagos o un seguro de cobro que nos cubriría incluso la eventualidad de que el cliente no pague nuestros servicios.  Además de esto, hay que hacer un pago único por ser socio (entre 40 y 150 euros) que, eso sí, se te devolverá si dejas de ser socio.

La fórmula tiene algunas ventajas más y unas normas de fácil aplicación al segundo o tercer mes y está siendo muy usada por profesionales audiovisuales, traductores, periodistas o en el sector de la hostelería, que suelen desempeñar actividades temporales y no continuas a lo largo del año.

Lo ideal es adherirse a una cooperativa especializada en sectores relacionados con el tuyo. Artistas y profesionales creativos de todo tipo (desde actores a diseñadores gráficos pasando por artesanos, técnicos o gestores) tienen Smart-IB o Smart Ibérica. Los profesionales de la comunicación tienen SBP-CA (Se Buscan Periodistas-Comunicadores Asociados). Kinema se define como "una cooperativa de trabajo asociado, que agrupa a distintos profesionales que, desde diferentes campos, trabajamos para la promoción social y el desarrollo personal y comunitario". Freelance SCM es una cooperativa de profesionales por cuenta propia del mundo audiovisual, la comunicación, la fotografía y el diseño “recomendada para personas con unos ingresos anuales por debajo de los 15.000 euros anuales a quienes no les compensa trabajar como autónomos”….

La polémica está servida

Las cooperativas de trabajo asociado y las cooperativas de impulso empresarial -dos figuras parecidas pero no idénticas que a menudo se confunden- existen en España desde hace unos pocos años para que los trabajadores por cuenta ajena puedan modular sus pagos a la Seguridad Social en función de sus ingresos, algo que existe en otros países de nuestro entorno desde hace décadas y que el nuevo Ministerio de Trabajo tiene pendiente de desarrollo.

El problema es que el modelo de las cooperativas de trabajo asociado se encuentran en España al límite de la legalidad y, en algunos casos, estas sociedades laborales han perdido su verdadera razón de ser para convertirse en plataformas de facturación sin más. A veces, los socios ni se conocen y, con frecuencia, si un proyecto requiere 15 días de trabajo, por ejemplo, se cotiza a la Seguridad Social uno o dos días sin que la cooperativa realice la menor comprobación al respecto.

Varias asociaciones de autónomos o la patronal de empresas de trabajo temporal (ASEMPLEO) han puesto el grito en el cielo y, desde hace tres años, demandan a los poderes públicos que pongan freno a lo que consideran un fraude de ley y una competencia desleal para autónomos y empresas que han de abonar y repercutir a sus clientes los costes habituales de Seguridad Social. Estas quejas llegaron en 2017 al Ministerio de Empleo, que puso en marcha un plan de inspecciones sobre la legalidad de estas cooperativas. A nadie se le escapa que el éxito de esta fórmula cooperativista está suponiendo una merma de ingresos a las arcas de la Seguridad Social, que no anda precisamente sobrada de ingresos desde hace una década.

De hecho, cada vez son más frecuentes las cooperativas de trabajo asociado online donde la relación entre el trabajador y “su” cooperativa se limita a unos cuantos formularios y un intercambio de e-mails. "El socio tendrá acceso a un panel de gestión -explicaba la web de Cooperativa Online, una de estas "coops" radicada en Madrid pero con procedimientos ampliamente "internetizados"- desde donde podrá generar las facturas que necesite. Esas facturas se revisarán y validarán por parte de Cooperativa Online. Desde el panel también podrá gestionar el estado de su cuenta. Una vez recibido el cobro de la factura, se le notifica al socio por email y se actualiza el estado en la plataforma de gestión. Inmediatamente después de recibir el pago, se generará una liquidación que se enviará por email”.

En agosto de 2017, el Ministerio de Empleo despojó de su condición de cooperativa a Fidelus Factu S. Coop. más conocida como Factoo, y  sancionó económicamente a los cooperativistas por no cotizar a la Seguridad Social lo que entendía que era obligatorio. Cooperativa Online también cesó su actividad en agosto de 2017. Y algo parecido ha ocurrido con la cooperativa Inpulse y con otras cooperativas similares.

En cualquier caso, la polémica no ha hecho más que comenzar. Y tú, ¿qué opinas? Se admiten comentarios a través de este post o en nuestras redes sociales, Twitter y Linkedin.


Networking contra la soledad del emprendedor

Emprender un negocio es un camino excitante donde muy rara vez caben la rutina o el aburrimiento.  Pero es también un camino solitario que va a afectar a tu vida privada y a tu bienestar psicológico. Hemos recopilado algunos testimonios y opiniones expertas para ayudarte a encarar la soledad del emprendedor, que es algo que se cita en muchas escuelas de negocio como un resorte para aprovechar oportunidades pero, también, como un escollo que mantener a raya. Y, el mejor consejo para controlarla es practicar algo tan sencillo y a mano como hablar tus problemas e inquietudes con personas en situación parecida. Networking en estado puro.

Según los psicólogos laborales, es fundamental para el éxito de cualquier emprendimiento romper el aislamiento del emprendedor. Y, aunque nadie nos va a ayudar a conciliar el sueño cuando las preocupaciones nos acorralan, "hablar" los problemas con "iguales" ayuda a minimizar las preocupaciones y nos hace sentir más fuertes.

Era el caso de Zoe Hiljemark, una profesional británica del marketing y la comunicación. A finales de 2015 se encontraba en una encrucijada tras dar a luz a su tercer hijo y establecerse por su cuenta. Llevaba un par de años trabajando como freelance, y eso le permitía estar con sus hijos, pero también limitaba sus clientes y no siempre se sentía realizada. "Trabajar como freelancer puede ser fantástico pero bastante aislante  -explica la relaciones públicas-, razón por la cual creé con dos amigas The Dorset Freelance PR Consortium".  Según cuenta la propia comunicadora, al principio, el consorcio era casi una excusa para "desconectar" de las tareas domésticas e intercambiar ideas, consejos, quejas o puntos de vista con colegas.

Desde entonces, se reúnen cada seis semanas para analizar proyectos personales y conjuntos, estudiar posibles clientes, resolver problemas comunes o intercambiar contactos y herramientas de trabajo. Y, lo que al principio era un intento de escapar a la soledad del emprendedor se convirtió en una verdadera estructura de negocio capaz de dar servicio a cualquier demanda relacionada con la comunicación de empresa, desde el diseño gráfico a la redacción de notas de prensa, pasando por la organización de eventos, la gestión de páginas web o la reputación on line.

"¿Quienes no nos hemos sentido incomprendidos y solos en nuestra fase de iniciar nuestra empresa? -se pregunta en su blog Jose Manuel Fuentes Prieto, otro emprendedor que escribe sobre soledades y emprendimientos-. Hace unos años, cuando el Gabinete de Comunicación era un simple proyecto al que le costaba arrancar, nos reunimos cuatro amigos emprendedores, cada uno en una fase diferente de su iniciativa, alrededor de una mesa, para debatir, comentar y ver soluciones a nuestras inquietudes, apoyándonos unos a otros porque hablábamos el mismo lenguaje del sueño emprendedor. Fue una gran suerte contar con ese decisivo apoyo cada jueves".

"Relaciónate, conoce gente, asiste a eventos de networking -confirma en su blog Begoña Cartagena, psicóloga y Coach profesional-. Plantearte participar al menos en 1 o 2 eventos al mes puede darte una tregua en tu día a día. Un cambio de perspectiva, nuevas oportunidades, conocer personas con quien conectes, reencontrarte con viejas amistades… en fin, nunca sabes con qué vas a encontrarte. Hoy en día, además, puedes combinar los encuentros online con los off-line que son muy efectivos y prácticos. No tienes excusa para no relacionarte de una manera profunda con personas que pueden aportarte".

El blog Consolida tu Negocio de la Fundación Empresa- Universidad de Alicante aconseja en la misma línea. "Comparte tus sentimientos de soledad con colegas en tu misma situación. ¡A ellos les pasa lo mismo! (....) Busca espacios donde puedas exponer tus ideas y enriquecerlas con las aportaciones de otros".

Centros de negocio

Los centros de negocio con actividades sociales cumplen perfectamente esa función, aunque muchas veces, a la hora de decidir dónde trabajamos, valoramos más aspectos más "tangibles" como el coste de esas oficinas, la calidad de la conexión a Internet o si está cerca de casa. Pero "intangibles" como la posibilidad de intercambiar experiencias y soluciones o la opción siempre mayor de compartir negocios son aspectos que deberían tenerse siempre en cuenta a la hora de buscar un espacio donde desarrollar nuestro negocio.

"La llamada soledad del emprendedor existe -explica Silvia Mazzoli, profesora en cursos de creación y consolidación de empresas para la EOI- es una realidad y afecta a la mayoría de los emprendedores. Se materializa en forma de dudas, dificultad para ser comprendido, necesidad de contrastar ideas, deseo de aparcar el sueño que se persigue y la lucha en general, falta de motivación para seguir adelante… Esto se ha dado también en más de una ocasión entre nuestros emprendedores, pero el mismo coworking [en referencia al espacio compartido de trabajo que abrió esta escuela hace unos años en Madrid] ha proporcionado la solución para superar este problema. Los emprendedores han recuperado la motivación en buena parte gracias a los compañeros, con los que han compartido el espacio físico y muchas horas de trabajo, colaborando entre ellos, apoyándose y logrando sinergias".


¿Eres un emprendedor de guerrilla?

Hace unas semanas hablábamos en este mismo blog de cómo sortear las necesidades de financiación de un emprendimiento sin pasar por un banco y mencionábamos a los inversores de capital riesgo, los business angels y las aceleradoras. Ahora vamos a presentar otra alternativa financiera para tu negocio basada en el ingenio y la eficiencia de recursos. El emprendimiento de guerrilla, "bootstrapping" o autofinanciación de negocios, que de eso va este post de SH Working, alude a algo tan nuevo y tan viejo como la financiación de un nuevo negocio con tus propios ahorros y con los ingresos generados con las primeras facturaciones.

El emprendedor guerrillero es un poco, una reacción a los "cazainversores" tan comunes en el mundo start-up, esos emprendedores tan convincentes en los foros de inversores pero no tanto a la hora de conseguir clientes que paguen por sus productos o servicios y cuyos proyectos se derrumban frecuentemente en cuanto se acaban las "rondas de inversión".  Porque aterrizar desde el minuto uno en el mercado te va a permitir validar tu modelo de negocio y saber en seguida si tu gran idea es algo por lo que algunas personas están dispuestas a pagar o es una idea de la que te has enamorado tú pero no tus clientes. Si la respuesta fuese negativa, el baño de realidad nos va a permitir cambiar a tiempo y sin grandes pérdidas.

DEPORTAE, una empresa de servicios deportivos y animación, es un ejemplo de emprendimiento de guerrilla o bootstrapping en la exótica jerga del marketing inglés. Así lo cuenta en su blog su creador, Ricardo Llamas. “Desde el minuto cero emprendimos con recursos propios. Muy muy pocos recursos, pero propios, eso si. Recuerdo con cariño aquellos meses trabajando en cafeterías, con un ordenador compartido para dos y sin cobrar un solo euro hasta un año después. Teníamos 23 años, vivíamos en casa de nuestros padres y nos lo podíamos permitir. Desde 2008 que nació la empresa no hemos recibido ni un solo euro de inversores, no lo queremos y tampoco pienso que lo necesitemos. Nos los han ofrecido, al igual que han querido comprarnos o franquiciarnos. Nunca hemos accedido”.

El portal ABC Finanzas, explica este otro ejemplo exitoso de emprendimiento guerrillero. “La plataforma de búsqueda doméstica Estately fue creada por medio de bootstrapping por sus dos fundadores, Galen Ward y Douglas Cole. Ward abandonó su trabajo en 2007 para comenzar la empresa y convenció a su compañero de abandonar la escuela de postgrado para unirse a él. Con suficientes finanzas personales para vivir durante un año, los dos co-fundadores invirtieron 4. 000 dólares en total para comprar un servidor barato, pagar las tarifas de incorporación y mantener un fondo que cubriera gastos variados. La compañía pasó de una inversión personal de 4.000 dólares a un ingreso reportado de 1 millón al 26 de febrero de 2014”.

Este ejemplo da idea de unas de las claves de todo emprendimiento de guerrilla: la idea de negocio debe ser modular y escalable para ir modificando su estructura a medida que se vayan cumpliendo objetivos y haciendo clientes y caja. Invertimos en el negocio a medida que vamos ingresando dinero, no antes, y durante un par de años reinvertimos buena parte de los recursos generados para mejorar el producto o servicio, lo que también supone renunciar a algunos de los beneficios generados -si los hay- para conseguir algo mucho más importante, como es consolidar el proyecto en el mercado.

Eso sí, la necesidad de facturar rápido (nada de testar el producto durante años) exige del emprendedor buenas dotes de vendedor del producto y de la idea de negocio, esto último, con el objetivo de reclutar talento para el mismo que, de entrada, no puede remunerar. El emprendedor guerrillero debe enamorar con su idea hasta tal punto que la gente quiera unirse a la nave sabiendo que durante un tiempo no habrá dinero de por medio.

Este tipo de emprendimiento requiere disminuir las expectativas inmediatas del negocio y conformarse con fórmulas de entrada (modelos "freemium", promociones con descuentos iniciales, etcétera) que puedan generar clientes reales con poco margen -pero clientes, al fin y al cabo- así como una publicidad positiva que atraiga indirectamente a nuevos clientes. Ten en cuenta que un cliente satisfecho es la mejor promoción para un negocio que empieza.

Por supuesto, hay que ser muy estricto con las finanzas. De entrada, puedes trabajar desde casa o negociar alguna tarifa reducida en algún espacio de negocios cercano -lo que te evitará de paso los gastos de transporte-, usar sin ambages las videoconferencias de Skype para ahorrar en reuniones o utilizar software open-source para minimizar los gastos informáticos. Y piensa siempre en la posibilidad de plantear a otras empresas un intercambio de servicios por servicios, algo de lo que hablaremos en un próximo post.

Según los gurús del marketing de guerrilla (el más reputado se llama Guy Kawasaky y es estudiado en escuelas de negocio de todo el mundo) esta disciplina inicial en el gasto no es sólo un razonable camino para "estirar" los escasos recursos del emprendimiento, sino un gran incentivo a la cultura del ahorro y la creatividad, dos virtudes que quedarán grabadas a fuego en la cultura de la compañía y que sólo pueden traer cosas buenas en el futuro.


El trabajo es cada vez más freelance

Ser freelancer está de moda, o algo más que de moda. En Estados Unidos, en Europa, en Asia o en Latinoamérica, la tendencia hacia un mercado laboral más flexible y competitivo -según unos- o más precario -según otros- es cada vez más acusada a medida que las empresas acuden a profesionales independientes para encargar su logo, una app móvil, una web, un software, textos para su web, la traducción de un informe, un estudio de marketing, servicios legales o su contabilidad. Una verdadera revolución en los negocios y el empleo a la que, en SH Working, nos hemos subido con verdadero entusiasmo.

El mundo del trabajo es cada vez más freelanceEn Estados Unidos, un estudio de la asociación Freelancers Union y la plataforma Upwork (“Freelancing in America: 2019”) estima en 57 millones el número de trabajadores independientes, lo que representa un tercio de la fuerza laboral de ese país. El estudio, publicado el pasado mes de octubre, afirma además que la tendencia va en aumento a medida que las empresas reducen estructura y costes fijos y que los profesionales se adaptan a esta realidad con fórmulas flexibles e imaginativas, como los "freelancers puros" (autónomos que trabajan para varias empresas), los "moonlighters" (con un empleo fijo y uno o varios clientes más que complementan sus ingresos), los contratados para proyectos de duración determinada o los microemprendedores con al menos un trabajador a su cargo.

El citado estudio revela además que, cuanto más joven es el trabajador, más probabilidad hay de que desarrolle su carrera como freelance: si el 29% de los “Baby Boomers” (más de 55 años)trabajan por su cuenta, el porcentaje sube al 31% entre la Generación X (entre 39 y 54 años), al 40% de los Millennials (de 23 a 38 años) y ya son más de la mitad -el 53%- entre la Generación Z de trabajadores por debajo de los 22 años.

“Todas las empresas necesitan ser más competitivas y acelerar su rentabilidad y crecimiento", explica la plataforma Freelancer.com, que vive un verdadero boom de usuarios en todo el mundo y, también, en España, en especial, después de adquirir la plataforma Nubelo. "Dada la situación actual del mercado, las compañías, especialmente las pymes, que no pueden mantener grandes estructuras de personal, recurren cada vez más a freelancers o  profesionales independientes”,El mundo del trabajo es cada vez más freelance concluye el portal de origen australiano.

"Cerca del 70% de las profesiones pueden ser realizadas a distancia, sin necesidad de estar en la sede de la empresa -apunta Sebastián Siseles, director general de Freelancer.com en España y Latinoamérica-. Y si nos vamos a Internet, casi todos los trabajos pueden hacerse de este modo. En todo el mundo se está imponiendo el modelo freelance". El trabajador indefinido de otras épocas está dejando paso al profesional freelance y lo que hoy vemos es sólo el principio.

España, en el mainstream del freelancing

España, por supuesto, no es ajena al fenómeno freelance, especialmente, tras la crisis económica que ha obligado a cientos de miles de desempleados a reinventarse y montar negocios por su cuenta. Según Infojobs, ya en 2014, un 65% de las compañías españolas contrataban entre 3 y 10 freelancers por año, mientras que el 54% de empresas encuestadas tenían previsto incrementar la contratación de empleados autónomos. Más de la mitad de estas compañías planeaban aumentar el número de proyectos encargados a trabajadores freelance, dato que contrastaba con el discreto 13% de las empresas que no planeaban aumentar la carga de trabajo entre El mundo del trabajo es cada vez más freelanceprofesionales "free".  El 56% de las ofertas de empleo para freelancers analizadas en el estudio de Infojobs, por cierto, están relacionadas con el campo digital, como las tecnologías de la información, la programación informática, el marketing online, el diseño web o la elaboración de contenidos online

Las cifras, a día de hoy, son sin duda mayores, entre otras razones, porque los datos de desempleo no han mejorado sustancialmente. Una encuesta presentada por Infoempleo y Adecco en 2017 revelaba que el 73,9% de las empresas consultadas preveía "la reducción futura de sus plantillas internas" para apostar por “nuevas fórmulas de contratación derivadas del trabajo por proyectos, que tendrán como máximos exponentes a los profesionales autónomos y/o freelance”.

En los últimos años, han sido las pequeñas y medianas empresas las que más han recurrido a estos profesionales en nuestro país. Según el citado estudio de Infojobs, el 65% de las medianas empresas (de 100 a 500 empleados) y el 49% de las pequeñas empresas (entre 10 y 99 empleados) planeaban aumentar la adjudicación de proyectos a plataformas freelance en el próximo año.

Ahora a las pymes también se suman las grandes empresas, que encuentran en los freelancers no sólo una manera de afrontar mejor los ciclos económicos o la necesidad de reducir costes en una economía global, sino, también, una inyección de motivación y buen trabajo que muchas veces escasea entre los trabajadores "de nómina".

 

 


¿Puedo facturar sin pagar como autónomo la cuota mensual de la Seguridad Social?

No es una situación agradable, pero cuando se es freelancer, micropyme o autónomo, a veces, vivimos rachas nefastas en las que no suena el teléfono y parece que nadie se acuerda de ti excepto la Seguridad Social, que nunca perdona “sus” 283 euros, factures mucho, poco o nada. Pero, ¿podemos seguir facturando sin pagar la cuota de autónomos de la Seguridad Social para sobrellevar una mala racha? Hemos trasladado el asunto a los gestores de contabilidad e impuestos de nuestro centro de negocios y, aunque los gestores no lo recomiendan, sí nos aclaran que es perfectamente legal hacer algunas facturas dándose de alta en Hacienda pero no en la Seguridad Social y así cuadrar unos ingresos que nos permitan llegar a fin de mes.

Autónomos no están obligados a pagar la Seguridad SocialDe forma genérica, podemos decir que, para todo profesional independiente, existe la obligación de pagar la cuota íntegra de autónomos. De acuerdo, sí, pero los expertos en impuestos citan una sentencia de 1997 de la sala de lo Laboral del Tribunal Supremo sobre "habitualidad" de la actividad y cuantía de lo cobrado referente a un agente de seguros que no llegaba al salario mínimo interprofesional. Según el dictamen del alto tribunal, no haría falta darse de alta en el régimen de autónomos de la Seguridad Social pero sí en Hacienda, esto es, inscribirse en el IAE y hacer las declaraciones correspondientes de IVA e IRPF siempre que no se supere el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (IPREM, antes conocido como Salario Mínimo Interprofesional), que, en estos momentos, está fijado en 12.600 euros anuales.

En efecto, aunque no esté recogido en ninguna norma, la política de Hacienda -emanada de esa sentencia del año 97- permite no darse de alta en el RETA cuando la actividad que desarrollemos no pueda ser considerada como un medio de vida y no exceda el IPREM.

Sí estarías obligado a darte de alta en el Impuesto de Actividades Económicas (esto es gratis y no tiene obligaciones posteriores) y declarar en la misma Agencia Tributaria tus ingresos y el IVA trimestral -siempre que tu actividad profesional lo requiera-, además del impuesto sobre la renta trimestral (modelo 130) o anual (la declaración de la renta que hacemos la mayoría entre abril y junio), como cualquier otro contribuyente. Respecto al IVA, el modelo de declaraciónAutónomos no están obligados a pagar la Seguridad Social trimestral es el 303, y aunque muchas personas lo dejan en manos de un gestor, es un formulario sencillo de cumplimentar que puede gestionar uno mismo con ayuda de los técnicos de Hacienda y, ocasionalmente, con algún asesoramiento especializado. Eso sí: ni se te ocurra hacer nada de esto si estás cobrando el subsidio por desempleo porque podrías perder esa retribución.

En este final de 2019, la inscripción en el RETA (Régimen Especial de Trabajadores Autónomos) cuesta 283 euros mensuales para la base de cotización mínima, un importe que se paga puntualmente el último día laborable del mes y que no incluye cobertura para accidentes de trabajo o cese de actividad, que es un "extra" que viene a costar unos 60 euros al mes. Para muchos profesionales cuyos ingresos son mínimos, el pago de la cuota mínima puede suponer un coste desproporcionadamente elevado con respecto a los ingresos que les reporta la actividad y, cada vez más sectores de la sociedad, abogan por un pago a la Seguridad Social proporcional a lo ingresos, como ya ocurre en países como Francia.

Autónomos no están obligados a pagar la Seguridad Social"La cuota mínima de autónomos -explica Javier Espelosín, un informático freelance especializado en Blockchain- está en 283 euros mensuales independientemente de lo que ingreses. Me parece totalmente injusto si no facturas nada o facturas 500 euros ese mes, y, ante este panorama, por ahora, no puedo pagar el recibo de autónomos, es cuestión de pagar el alquiler o pagar a la Seguridad Social".

De todos modos, esta solución no nos convence del todo porque estamos expuestos a la interpretación de la norma que haga el funcionario de Hacienda o de la Seguridad Social que nos toque. Una solución igualmente económica para situaciones como las que hemos expuesto son las cooperativas de trabajo asociado. Pero, de esta solución, hablaremos otro día….


alternativas de financiación para emprendedores

Alternativas de financiación a los bancos para lanzarte como emprendedor

El último Estudio Global de Emprendimiento Amway revela que el acceso a la financiación es la mayor barrera percibida por los emprendedores en nuestro país. Según este trabajo, cuatro de cada 10 personas se consideran capaces de crear un negocio, pero el 65% de éstos no lo hace por falta de financiación propia o por miedo a las condiciones de un crédito bancario. Sin embargo, la innovación financiera o "fintech" pone a disposición de empresarios y emprendedores una serie de alternativas a los bancos que pueden resolver la falta de capital inicial y la “travesía del desierto” - uno, dos o más años- que tienen que sufrir casi todas las empresas antes de empezar a generar caja. Sigue leyendo y te explicamos cómo puede ayudar a tu negocio la inversión de riesgo, los business angels y las aceleradoras.

alternativas de financiación para emprendedores

Imagina que dispones de un espacio amplio y tienes la ilusión de convertirlo en una ludoteca diferente. El problema es que no tienes el dinero necesario para hacer la reforma pertinente. Pero, si pidiésemos un crédito al banco, no podríamos asegurar que el espacio tendrá clientes antes de que lo llene el “boca a oreja” o nuestra reputación online, porque esto puede llevar un año o más. ¿Cómo devolver el crédito o tener ingresos durante esos meses de “death valley”?

Los “inversores de riesgo” son un socio que aporta ese dinero necesario para crear tu negocio y vivir los primeros meses –a veces, son años- sin exigir una devolución inmediata y a plazos, como ocurriría con un crédito bancario. El “socio financiero” comparte el riesgo y los futuros beneficios con el emprendedor y, si se gana, todos ganan; si se pierde, todos pierden. Eso sí: una vez que la empresa se ha consolidado e incrementado su valor lo suficiente, los fondos de riesgo se retiran del negocio, si es posible, obteniendo una importante rentabilidad.

Porque ahí está el problema: aunque cada operación de este tipo fija unas condiciones propias, el final de este idilio suele ser una venta cuatro, cinco o seis años después del inicio, cuando el negocio es rentable y apetecible para otro tipo de inversores, los que buscan realidades consolidadas y marcas de éxito. En esa tesitura, los promotores no tienen capacidad de elección y se ven abocados a vender su parte cuando su socio -el fondo de “venture capital”- decide vender la suya. No olvidemos que el inversor inicial busca una rentabilidad en inversiones de alto riesgo, y, cuando la apuesta sale bien (es el caso de Linkedin, You Tube, Whatsapp y otras ventas millonarias de negocios tecnológicos) no dudan en “desinvertir”. Porque otras muchas veces, la apuesta hace honor al término de “capital riesgo” y la cosa acaba mal.

alternativas de financiación para emprendedores

Según estadísticas del sector en EEUU, en un 50-60% de los proyectos en los que se invierte capital riesgo en una empresa, no se recupera la inversión; en otro 30-40%, se recupera sin apenas rentabilidad: y sólo el 10% restante genera beneficios suficientes como para compensar la actividad de todo el sistema.

Y tanto que compensa. Según la asociación de empresas de este sector, en los últimos años, se ha experimentado un fuerte aumento de las operaciones de capital semilla en start-ups, fundamentalmente, en los sectores TIC, biotecnología, electrónica y energía. En los próximos años, se esperan tasas de crecimiento del sector superiores al 50% en volumen y número de operaciones debido, por un lado, al aumento de la demanda de financiación de start-ups, y, por otro lado, a la entrada de nuevos agentes internacionales con mucho capital disponible para financiar operaciones de cierto riesgo y no poca rentabilidad.

Consejos para convencer a tu socio financiero

 Llegados a este punto, tal vez hayamos decidido que nuestro emprendimiento necesita de un inversor de riesgo. Pero, ¿cómo conseguir un acuerdo con alguno de ellos? La mejor forma de llamar la atención de este tipo de inversores es exponer tu idea en foros específicos que se organizan en muchas ciudades para poner en contacto a inversores y proyectos innovadores. En estos eventos, el emprendedor tiene al público adecuado y "todo" es cuestión de seducir a alguno.

alternativas de financiación para emprendedores

Pero seducir en poco tiempo, porque, en el sector de inversores, todo el mundo entiende que los buenos proyectos se explican fácilmente. La moda de los “elevator pitch” (presentaciones concisas de nuestro proyecto que duran lo que un viaje en ascensor) tienen que ver con esto. Luis Martín Cabiedes, Socio Fundador de Cabiedes & Partners, recomienda, ante todo, claridad: “si vendes zapatos, vendes zapatos, no soluciones de desplazamiento -explica este conocido "gurú" del fintech o tecnología financiera-. Lo importante no es el pitch, y tampoco se va a vender el proyecto porque el power point sea muy vistoso. Lo que importa es tener un buen proyecto y explicarlo con claridad”.

Conviene que el producto o servicio esté lanzado, aunque sea a pequeña escala, y con resultados extrapolables. Las ideas, sin más, seducen poco a quien se juega su dinero. “Ante un inversor, nunca saques el pescado a medio hacer, sino cuando está perfecto y emplatado. Es un error muy común presentar la idea demasiado pronto”, aconseja Javier García, co-fundador de CIES Finanzas y del portal Sintetia.com. García prioriza los proyectos donde la oferta “resuelve necesidades reales y actuales de la gente, y del máximo de gente”.

Business Angels y Aceleradoras

Ahora vamos a hablar de otros agentes novedosos que van en esa línea de financiación alternativa pero que facilitan otros instrumentos que pueden ser decisivos en la viabildiad de tu negocio: los business angels y las aceleradoras de negocios.

Los business angels son el socio financiero ideal. No sólo buscan rentabilidad en su apuesta, sino que apadrinan el proyecto y, además de buscar financiación, ofrecen formación, contactos y otras ayudas preciosas para un negocio que empieza. Suelen ser ex-ejecutivos o empresarios en fase senior con capacidad económica, experiencia y tiempo para destinar a proyectos innovadores y necesarios de algún modo para el conjunto de la sociedad. Invierten cantidades no muy elevadas

alternativas de financiación para emprendedores

(hasta 100.000 euros) como para interesar a fondos de capital-riesgo (financiadores de operaciones mucho mayores) pero que escapan a las posibilidades de la financiación FFF (friends, familly and fools). Para quienes vean en estos benefactores una salida clara para su negocio, han de saber que la mejor forma de llamar su atención es exponiendo su idea en foros específicos que se organizan en muchas ciudades para poner en contacto a inversores y proyectos innovadores.

Las lanzaderas, aceleradoras o incubadoras son otros agentes útiles que reducen la fase complicada de un emprendimiento en la que el proyecto arranca con todos los gastos que conlleva pero no genera caja para pagar las facturas y sueldos. Seleccionan algunas empresas y les ofrecen un espacio físico, formación, mentoring y, por supuesto, aportaciones financieras inferiores casi siempre a los 100.000 euros y, por lo general, participando en el capital de la empresa como un socio más.

Business angels y aceleradoras están teniendo una rápida expansión en España y, de hecho, están doblando su volumen y número de operaciones cada año.

SH Working es un Centro de Negocios que alberga una comunidad de emprendedores en la que podrás hacer crecer tus ideas.  Nuestro centro está ubicado en el Paseo de la Castellana de Madrid y en él damos la bienvenida a todos los emprendedores, freelancers, autónomos, pymes y micropymes que necesiten un lugar permanente, temporal o puntual para desarrollar sus proyectos.